jueves 22 de julio de 2010

Los Dos Lobos




Un viejo cacique de una tribu estaba charlando con sus nietos, acerca de la vida.

Él les dijo: Una gran pelea está ocurriendo dentro de mi … es entre dos lobos.

UNO de los lobos es …
el resentimiento,
la inferioridad,
el miedo,
la maldad,
la avaricia,
la mentira,
el egoísmo,
la envidia,
el rencor,
la culpa,
el dolor,
la ira,

El otro lobo, es …
la paz,
el amor,
la bondad,
la alegría,
la gratitud,
la sencillez,
la esperanza,
la serenidad,
la humildad,
la compasión
la sinceridad,
la misericordia,
la generosidad,

Y después agregó: “Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro … de todos los seres de la Tierra.”

Los niños pensaron por unos instantes y uno de ellos preguntó a su abuelo:

- “¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”

El viejo cacique respondió simplemente…

- “El que alimentes”…

¿Solo aman los humanos?

¿Acaso crees que solo aman los humanos?..........

Pues mira estas fotos.

Las Quejas de Jesús




Yo soy el camino
y no me buscas.
Yo soy la verdad
y no me crees.
Yo soy la vida
y no me disfrutas.
Soy tu redentor
y se te olvida.
Soy tu salvador
y me rechazas.
Soy misericordioso
y siempre abusas.
Soy tu guía
y no me sigues.

Soy justo
y desconfías.
Soy amor
y me persigues.
Soy la luz
y no me miras.
Me dices: "maestro"
y nunca aprendes.

Me dices: "pastor"
y no me oyes.
Me dices: "señor"
y no me obedeces.
Me dices: "rey"
y de mi te burlas.
Me llamas: "eterno"
y no me esperas.

Me llamas: "bueno"
y no me estimas.
Me llamas: "santo"
y no me imitas.

Me llamas: "amigo"
y me traicionas.
Me llamas “dulce”
y te repugno.

Me llamas Rico
y no me pides.
Te di memoria
y te olvidas que existo.
Te di inteligencia
y no me entiendes.
Te perdono
y más me ofendes.
Te espero,
y nunca llegas.
Te ayudo,
y me criticas.
Te cuido,
y no me agradeces.

Te busco,
y tu te escondes.
Te hablo,
y no me escuchas.
Te doy mucho,
y me exiges más.
Te hago fuerte,
y te doblegas.
Te hago poderoso,
y te esclavizas.
Te hago rico,
y te corrompes.
Te hago pobre,
y me maldices.

Te hago sabio,
y me desprecias.
Te hago importante,
y me denigras.
Te hago sano,
y te envileces.
Te hago mi hijo,
y no me honras.

En fin... soy tu Dios
y no me temes.
Dime hijo mío,
qué más quieres
que haga por ti.

Tuya es mi gloria,
si la quieres.
Si eres desdichado,
no me culpes,
porque he venido
para darte todo esto
y en abundancia...

Autor: sonialilianafio@yahoo.com.ar