Archivo para Octubre, 2009

Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: “¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo.”

“¿Por qué lo llamas desgracia?” respondió el padre. “Veremos lo que nos trae el tiempo”.…

A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. “¡Padre, qué suerte!” Exclamó el muchacho. “Nuestro caballo ha traído otro caballo más.”

“¿Por qué le llamas suerte?” Repuso el padre, “Veamos qué nos trae el tiempo.”

Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo y éste no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo.

El muchacho se quebró una pierna. “¡Padre, ¡qué desgracia!“, “¡Me he quebrado la pierna!“ El padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: “¿Por qué lo llamas desgracia? ¡Veamos que nos trae el tiempo!”

El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni a la desgracia ni a la fortuna como absolutas,
sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno…

La MORALEJA de este Antiguo Consejo Chino es que la vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno
y lo bueno, malo…

Así que esperemos el día de mañana con Alegría y vivamos el hoy con Plenitud…

QUE TENGAS UN BENDECIDO DIA !!!

Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte.

Tenían de todo en su colección; desde Rafael hasta Picasso.

Muy amenudo, se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte, desgraciadamente el hijo se fué a la guerra.

Fué muy valiente y murió en la batalla mientras rescataba a otro soldado.

El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo.

Un mes más tarde, justo antes de la navidad, alguien tocó a la puerta.

Un joven con un gran paquete em sus manos dijo al padre: Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quién su hijo dió la vida.
El salvó muchas vidas ese día, me estaba llevando a un lugar seguro cuanod una bala le atravesó el pecho muriendo así instantáneamente.

El hablaba muy amenudo de usted y de su amor por el arte. El muchacho extendió los brazos para entregar el paquete:

“Yo sé que esto no es mucho. Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto.”

El padre abrió el paquete. Era un retrato de su hijo, pintado por el joven soldado. El comtempló con profunda admiración la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. El padre estaba tan atrapado por la expresión de los ojos de su hijo que los suyos propios de arrasaron en lágrimas.

Le gradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro.

“Oh no, señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí. Es un regalo”.

El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea.

Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa galería.

El hombre murío unos meses más tarde y se anunció una subasta con todas las pinturas que poseía.

Mucha gente importante e influyente acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección.
Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo.

El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta.

Empezaremos los remates con este retrato del hijo. ¿Quién ofrece por este retrato?

Hubo un gran silencio, entonces una voz del
“Queremos ver las pinturas famosas, olvídese de esa”.

Sin embargo el subastador persistió:
-¿Alguién ofrece algo por esta pintura?
¿$100.00? ¿$200.00?

Otra voz gritó con enojo:
“No venimos por esa pintura, venimos por…los Van Goghs, los Rembrandts. Vamos a las ofertas de verdad”.

Pero aún así el subastador continuaba su labor:
“El hijo, El hijo, El hijo……. ¿quién se lleva El hijo?”

Finalmente una voz se oyó desde atrás, el viejo jardinero del padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, ofreció lo único que podía ofrecer $10.

“Tenemos $10, ¿quién da $20″, gritó el subastador.

La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura del “El hijo”.

Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones.

El subastador golpeó por fín el mazo: “va una, van dos, VENDIDA POR $10″.

“Empecemos con la colección”, gritó uno. El subastador soltó su mazo y dijo: Lo siento mucho damas y caballeros pero la subasta llego a su final”.

Pero, ¿ y las pinturas?, dijeron los interesados.

“Lo siento”, contestó el subastador, cuando le llamaron para conducir esta subasta, se me dijo de un secreto estipulado el el testamento del dueño.

Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento.
Solamente la pintura del “El hijo”, sería subastada.
Aquel que la aceptara heredará absolutamente todas las posesiones de este hombre, incluyendo las famosas pinturas.

El hombre que aceptó quedarse con “El hijo”, se queda con todo.

REFLEXIÓN:Dios nos ha entregado a su hijo, quién murío en una cruz hace más de 2000 años.
Así como el subastador, su mensaje es:
“El hijo, El hijo, ¿quién se lleva El hijo?”. Quien ama al hijo lo tiene todo.

Evangelio de Mateo 6:33
“Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os darán por añadidura”.

Es un mensaje lindo para compartir.

Solo repite esta frase y mira cmo se mueve Dios.

“Señor, te amo y te necesito, estás en mi corazón, bendíceme a mí, a mi familia, mi casa, mi hogar, mi empleo, mis finanzas, mis sueños y proyectos a mis amigos, en nombre de Jesús..Amén.”

Pasa este mensaje a todas las personas que consideres tu amigo, que tenga un gran valor para tí.

No lo ignores y DIOS te bendecirá.
Dios es impresionante.

Saludos.

Creas, o no creas en Dios.

Dios existió, existe y existirá siempre.

El universo no se ha formado solo, Dios es el principio y el fin de las cosas, porque es el creador del universo y de todas las cosas, entre ellas estas tu, estoy yo.

Amalo porque él te ama a tí y a mi inmensamente.
Dios es infinitamente bueno, nos quiere como somos, porque es nuestro buen padre.

¿Que padre no quiere a su hijo aunque este sea malo?

Pues Dios es más bueno que cualquier padre de la tierra.