Mensajes de Superación

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poderla ver cuando saliera de ahí.

Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, mirando que la mariposa luchaba por abrir el orificio cada vez más y así y poder salir.

El hombre observó que la mariposa forcejeaba duramente a fin de pasar su cuerpo por el pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también la privaron de su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuánta verdad hay en esto!. Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, el facilismo, el atajo para llegar a la cima, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.

Reflexión:
Necesitamos recordar que Dios es fiel y que nunca recibimos cargas mayores de las que podemos soportar, sino que Él nos da conjuntamente con la prueba, la salida para que podamos soportar.
Y necesitamos entender que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos, así como el oro es refinado por el fuego.

UN REGALO PARA TI.

El otro día, una persona joven me preguntó:
¿Qué se sentía ser viejo? Me sorprendió mucho,ya que no me consideraba vieja.
Cuando vio mi reacción, inmediatamente se apenó, pero le explique que era una pregunta interesante…

Y después de reflexionar, concluí que hacerse viejo es un regalo…
Soy la persona que quiero ser…
Algunas veces me desespero al ver mi cuerpo, las arrugas, los ojos con ojeras, la celulitis.
Y a menudo me sorprendo de la persona que vive en mi espejo.
Pero no me preocupo por esas cosas por mucho tiempo.

No cambiaría mi amada familia, ni a mis sorprendentes amigos, ni mi maravillosa vida, por menos cabellos canosos y un estómago plano.

Me he convertido en mi amiga. No me regaño por no hacer mi cama, o por comer esa galleta extra…

Estoy en mi derecho de ser un poco desordenada, ser extravagante y oler las flores.
He visto algunos queridos amigos irse de este mundo, antes de haber disfrutado la libertad que viene con hacerse viejo.

¿A quién le interesa si escojo leer o jugar en la computadora hasta las 4 de la mañana y después dormir hasta quién sabe qué hora?
Bailaré conmigo al ritmo de esos maravillosos acordes de los 50´s y 60´s. Y si después deseo llorar por algún amor perdido… ¡Lo haré!

Caminaré por la playa con un traje de baño que se estira sobre un cuerpo regordete y haré un clavado en las olas dejándome ir, a pesar de las miradas de compasión de las que usan bikini.
Ellas también se harán viejas, si tienen suerte…

Sé que algunas veces soy olvidadiza, pero me acuerdo de las cosas importantes. A través de los años mi corazón ha sufrido…
Por la pérdida de alguien querido, por el dolor de un niño, o por ver morir a mi mascota.

Pero es el sufrimiento lo que nos da fuerza, lo que nos hacer crecer.
Un corazón que no se ha roto, es estéril y nunca sabrá de la felicidad de ser imperfecto.

Me siento orgullosa por haber vivido lo suficiente para que mis cabellos se vuelvan grises y por conservar la sonrisa de mi juventud,
antes de que aparezcan los surcos profundos en mi cara.

Cuando se envejece, es más fácil ser positivo. Te preocupas menos de lo que los demás puedan pensar.

Cuando se envejece, es más fácil ser positivo. Te preocupas menos de lo que los demás puedan pensar.

Ahora bien, para responder a la pregunta, con sinceridad puedo decir:

¡Me gusta ser vieja, porque me ha dado mi libertad!

Me gusta la persona en la que me he convertido. No voy a vivir para siempre, pero mientras esté aquí, no perderé tiempo en lamentarme por lo que pudo ser, o preocuparme de lo que será.

Trataré de…
Amar sencillamente.
Amar generosamente.
Hablar amablemente.
Y el resto, dejárselo a Dios.

Qué bello es comtemplar las flores y aspirar su fragancia…
Qué bellas son las mariposas que vuelan de flor en flor…
Queridos amigos, disfruten sus años de vida y no se preocupen por haber perdido su juventud.
Sonrían cada mañana, porque Dios se despierta antes que nosotros para colgar el sol y poder verlo desde nuestras ventanas…

Mi hija me había telefoneado varias veces, para decirme: “Mamá, tienes que venir a ver los narcisos antes de que se acaben.” Yo deseaba ir, pero era un camino de dos horas desde Laguna hasta Lake Arrowhead. “Iré este martes”, le prometí con cierta renuencia, cuando llamó por tercera vez.
El martes amaneció frío y lluvioso. Sin embargo, había yo prometido, y manejé hasta allá a regañadientes. Cuando finalmente entré a la casa de Carolina, los gozosos sonidos de niños felices me dieron la bienvenida. Encantada, abracé y saludé a mis nietos.

“¡Olvida los narcisos, Carolina! ¡El camino está invisible con estas nubes y esta niebla, y no hay nada en este mundo, excepto tú y estos pequeños, que yo desee ver tanto como para manejar una pulgada más!”
Mi hija sonrió calmadamente y dijo: “Nosotros manejamos en estas condiciones todo el tiempo, Mamá.” “Bueno”, le aseguré, “no me harás volver al camino sino hasta que aclare, y entonces ¡será para encaminarme a mi casa!”

“Pero, primero, vamos a ver los narcisos. Son sólo unas pocas cuadras,” dijo Carolina. “Yo manejaré, estoy acostumbrada a esto.”
“Carolina”, dije firmemente, “por favor.”
“No te preocupes, Mamá, todo está bien, te lo aseguro. Nunca te perdonarías haberte perdido esta experiencia.”

Después de unos veinte minutos, doblamos a un angosto camino de grava y vimos un pequeño templo. Al otro lado del templo, vi un letrero hecho a mano, con una flecha, que decía: “Jardín de Narcisos.” Salimos del carro, cada una tomó a un pequeño de la mano, y yo seguí a Carolina por el sendero. Entonces, al doblar una curva, miré y quedé boquiabierta. Delante de mí estaba la vista más gloriosa.

Parecía como si alguien hubiera tomado una enorme tina de oro y la hubiera derramado sobre la cumbre del monte y sus laderas. Las flores estaban plantadas en majestuosos diseños arremolinados, grandes fajas y tiras de un anaranjado intenso, blanco cremoso, amarillo cetrino, salmón rosa, azafranado y amarillo mantequilla. Cada variedad de diferente color estaba plantada en grandes grupos, de tal manera que se arremolinaban y ondulaban como un solo río, con su propio y único matiz. Había cinco acres de flores, unas dos hectáreas y media.

“¿Quién hizo esto?”, le pregunté a Carolina.
“Una mujer nada más”, me respondió Carolina. “Ella vive en este terreno. Ésa es su casa.” Carolina señaló una casa bien cuidada con una estructura en A, pequeña y modestamente asentada en medio de toda esa gloria. Caminamos hasta la casa.

En el patio, vimos un letrero. “Respuestas a las Preguntas que Yo Sé que Estás Haciendo”, decía el encabezado. La primera respuesta era una sencilla: “50, 000 bulbos.” La segunda respuesta era: “Uno a la vez, por una mujer. Dos manos, dos pies y un cerebro.” La tercera respuesta era: “Comenzó en 1958.”

Para mí, ese momento fue una experiencia-que-cambia-la-vida. Pensé en esta mujer a quien nunca había conocido, quien, hacía más de cuarenta años había empezado a traer, un bulbo cada vez, su visión de belleza y gozo a una obscura cima de un monte. Plantando un bulbo cada vez, año tras año, esta mujer desconocida había cambiado para siempre el mundo en que vivía.

Un día cada vez, ella había creado algo de extraordinaria magnificencia, belleza e inspiración. El principio que su Jardín de Narcisos enseñó es uno de los grandes principios para celebrar.

Esto es, aprender a movernos hacia nuestras metas y deseos un paso cada vez –a menudo tan sólo un pasó de bebé cada vez- y aprender a amar el hacer, aprender a usar la acumulación de tiempo.

Cuando multiplicamos minúsculos espacios de tiempo con pequeños incrementos de esfuerzo diario, encontraremos que podemos realizar cosas magníficas. Podemos cambiar el mundo…

“Me pone triste, en cierto modo”, admití a Carolina. “¿Qué hubiese yo logrado si yo hubiese pensado en una meta maravillosa hace unos treinta y cinco o cuarenta años, y hubiese yo trabajado esa meta ‘un bulbo cada vez’ a través de todos esos años? ¡Nada más piensa en lo que yo hubiera realizado!”
Mi hija resumió el mensaje del día en su manera directa usual: “Empieza mañana”, dijo.

Ella estaba en lo cierto. Es tan sin sentido pensar en las horas perdidas del ayer. La manera de hacer el aprendizaje una lección de fiesta en vez de una causa de pesar es preguntar nada más: “¿Cómo puedo usar esto hoy?”

Usa el Principio Narciso. No esperes…
Hasta que tu carro o tu casa estén pagados.
Hasta que consigas un nuevo carro o casa.
Hasta que termines la escuela.
Hasta que regreses a la escuela.
Hasta que limpies tu casa.
Hasta que organices tu cochera.
Hasta que limpies tu escritorio.
Hasta que bajes cinco kilos.
Hasta que subas cinco kilos.
Hasta que te cases.
Hasta que te divorcies.
Hasta que tengas niños.
Hasta que los niños vayan a la escuela.
Hasta que tus hijos se vayan de la casa.
Hasta que te retires.
Hasta la primavera.
Hasta el verano.
Hasta el otoño.
Hasta el invierno.
Hasta que mueras…

No hay mejor tiempo que ahora para ser feliz.
La felicidad es un viaje, no un destino.
Así, trabaja como si no necesitaras dinero.
Ama como si nunca hubieras sido lastimado.
Danza como si nadie te estuviera mirando.

Te deseo un día precioso, un día narciso.
No tengas miedo de que tu vida termine, ten miedo de que no comience.
Si quieres iluminarle y alegrarle el día a alguien, pásale esto a alguien especial.

¡Yo acabo de hacerlo!

1. Elimine los números que no son esenciales. Esto incluye la edad, el peso y la altura. Deje que los médicos se preocupen de eso.

2. Conserve sólo los amigos divertidos. Los depresivos tiran para abajo.
(Recuerde esto si es uno de estos depresivos!)

3. Aprenda siempre:
Aprenda más sobre computadoras, artes, jardinería, o lo que sea. No deje que su cerebro se vuelva perezoso.
‘Una mente perezosa es la oficina del Alemán.’ Y el nombre del Alemán es Alzheimer!

4. Aprecie más las pequeñas cosas.

5. Ría muchas veces, durante mucho tiempo y muy alto. Ría hasta que le falte el aire. Y si tiene un amigo que lo hace reír, pase mucho y mucho tiempo con él / ella!

6. Cuando las lágrimas aparecieran, Aguante, sufra y supérelo.
La única persona que se queda con nosotros toda la vida somos nosotros mismos.
VIVA mientras esté vivo.

7. Rodéese de las cosas que ama:
La familia, animales, plantas, hobbies, o lo que sea.
Su hogar es su refugio.

8. Cuide su salud:
Si es buena, manténgala.
Si es inestable, mejórela.
Si no consigue mejorarla , busque ayuda.

9. No haga viajes de culpa. Viaje al centro comercial, a un país diferente, NO donde haya culpa.

10. Dígale a las personas que ama que las ama en cada oportunidad.

Y, si no les manda esto a por lo menos cuatro personas, a quien le importa? Serán solo menos de cuatro personas que dejarán de sonreír al ver un mensaje suyo.
Pero si puede por lo menos compártalo con alguien!

SI LA VIDA ES BELLA PORQUE NO SONREÍR SIEMPRE

ESTABAN DOS HOMBRES CONVERSANDO SOBRE
LO QUE ES UN “MUJERÓN”…

UNO DE ELLOS EMPIEZA A DESCRIBIR LO QUE PARA ÉL SIGNIFICABA UN “MUJERÓN”

Describió los pechos, la cintura, los labios, las piernas, y el color de los ojos.
Decía que un mujerón tiene que ser una rubia de 1.80 m, siliconizada y sonrisa Colgate.
Mujerones dentro de ese concepto, no existen muchas:
Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Linda Evangelista, Naomi Campbell, Laetitia Casta e Inés Sastre.

Y PARA TÍ: ¿CÓMO DEBERÍA SER UN MUJERÓN?, INTERROGA A SU AMIGO Y ÉSTE, MEDITANDO UN RATO, EMPIEZA A DESCRIBIRLA:

Un “mujerón” es aquella que toma dos autobuses para ir a su trabajo y dos más para regresar. Que cuando llega a su casa, encuentra un cesto de ropa para lavar, los deberes de los niños para revisar y una familia hambrienta para alimentar.

Un “mujerón” es aquella que va de madrugada a hacer cola para garantizar la inscripción de sus hijos en el mejor colegio y aquella jubilada que pasa horas parada haciendo cola en un banco para cobrar una pensión insultante.

Un “mujerón” es la empresaria que administra decenas de funcionarios de lunes a viernes y una familia todos los días de la semana.

Un “mujerón” es aquella que regresa del supermercado con varias bolsas después de haber comparado precios y hacer malabarismos con el presupuesto.

Un “mujerón” es aquella que se depila, se pone cremas, se maquilla, hace dieta, ejercicio, usa tacones y lencería, se arregla el pelo y se perfuma, sin tener ninguna invitación para ser portada de revista.

Un “mujerón” es aquella que lleva los hijos al colegio y los va a buscar, los lleva a las clases de natación y los va a buscar, los lleva a la cama, les cuenta historias, reza con ellos, les da un beso y apaga la luz.

Un “mujerón” es aquella madre del adolescente que no duerme mientras éste no llega sano y salvo a casa y que bien temprano por la mañana ya está levantada, calentando la leche y haciendo el café.

Un “mujerón” es aquella que sabe dónde está cada cosa, lo que cada hijo siente y cuál es el mejor remedio para la tos, para los deditos magullados y para las pesadillas.

Dedicado a todas mis amigas que son un “MUJERÓN” y a mis amigos que tienen un “MUJERÓN” en casa y no se acuerdan de valorarla y amarla…

¡Felicidades!

Imposible atravesar la vida …
Sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe

Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla,
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir.

Crece cuando se supera, se valora, y sabe dar frutos.

Crece cuando se abre camino dejando huellas, asimilando experiencias, ¡Y sembrando raíces!

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.

Uno crece cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación,
sensible por temperamento. ¡Y humano por nacimiento!..

Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas.
Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque
se levante el polvo.

Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse, con residuos de flores…
¡Y de encenderse con residuos de amor…!

Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y
dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder…

Cuando se defiende como águila para no dejar de volar…
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.
Entonces…Uno Crece

Y CRECE CUANDO CREE, ESPERA Y CONFIA EN SU CREADOR!

Que pasen un feliz día!!!

Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa.

Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.

“No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti” le dijo al rey: “si me permites puedo hacer algo para demostrarte ese amor”.

Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que dijera que sería eso que podía hacer.

“Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa”.

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo: “Acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa.

Dicho esto la mujer empezó su sacrificio.

Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades… Muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor.

De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo… 20 días… 50… la gente del reino estaba feliz, pues pensaban “por fin tendremos reina!!”… 90 días… y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer. “Esta mujer es increíble” pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquella mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas… a las 12 de la noche de ese día tendrían reina!!… La pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades. Entonces sucedió. A las 11:00 del día 100, la valiente mujer se rindió… Y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.

La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad!! Había soportado tanto!!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo sucedido. Le preguntó: “por qué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?

Y ante su asombro ella respondió:
“Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron. Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor”.

MORALEJA: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar… aunque te duela retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado, quien no sea capaz de dar lo mismo que tú, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega… Simplemente NO TE MERECE.

Autor: Por Cristian Testa, Marzo 2007

Tocando el cielo sin brazos – Jessica Cox-

Jessica nació sin brazos, debido a una rara enfermedad congénita.
Como cualquier infante, no entendía por qué no tenía brazos como las demás personas. “Era difícil ser diferente.”

Sin embargo, tomó parte en diversas actividades como gimnasia, baile y canto, a menudo realizadas en grandes escenarios.

Cuando era joven a menudo se enfadaba, pataleando y gritando en sus berrinches por la ausencia de sus extremidades; No obstante centró toda su energía en la práctica de deportes.

Para Jessica, el mayor reto de haber nacido sin brazos eran las constantes miradas, más que la adversidad física.

“Yo solía irritarme mucho cuando la gente me miraba caminando por la calle o por la manera de comer con mis pies. Pero he aprendido a sacar lo positivo de esas situaciones y me dan la oportunidad de utilizar ese canal de vibraciones positivas y ser un ejemplo de optimismo. “

Jessica da crédito a sus padres de ser modelos de conducta y sus pilares de apoyo. “Mi madre es mi modelo y siempre me dice que puedo hacer cualquier cosa que yo me proponga. “Mi papá nunca derramó una lágrima cuando nací porque no me ven como una víctima. Es difícil ser padre de un hijo discapacitado. Fue mi roca durante los tiempos difíciles y es el que ha formado la persona que soy el día de hoy ”

Cuando por primera vez aprendió a manejar un auto, fue gracias al uso de modificaciones especiales. Sin embargo, después de haber aprendido bien, decidió suprimir las modificaciones y ahora es titular de un permiso de conducir sin restricciones.

Graduada en Psicología en La Universidad de Arizona, aún atrae miradas cuando tanquea su carro en las bombas de gasolina.

Ella puede escribir 25 palabras por minuto, secar el pelo, y ponerse maquillaje y lentes de contacto con la mayor facilidad que cualquier otra persona.

Jessica con 26 años y 1,55 mts de estatura, es la primera mujer piloto en la historia de la aviación que lo hace sin brazos.

Esta mujer inspiradora y heroína para muchos, siempre irradia felicidad y un gran sentido del humor; el Día de la Madre en mayo del año pasado, voló en solitario con un letrero colgante que acertadamente decía: “Mira Mamá, sin manos!”

Hasta la fecha, ha contabilizado aproximadamente 130 horas de vuelo en solitario.

“A veces el miedo se basa en una falta de conocimientos y de lo desconocido. Cuando empecé a volar, me di cuenta de mi temor era porque yo no sabía mucho sobre esto.
“Hay un miedo universal en la gente, es el temor a la insuficiencia y falta de fe en nosotros mismos”

Gracias a su Confianza, preparación y ambición, Jessica ha recorrido un largo camino para convertirse en quien es hoy en día

Además de ser un orador motivacional (www.rightfooted.com), ella también ha sido mentor de niños en la Red Internacional del Niño Amputado en los últimos cinco años.

Jessica Cox espera casarse y tener hijos. “Sé que será difícil tener una familia, pero sé que voy a ser una buena mamá.” Entre risas cuenta que lo difícil va ser que un pretendiente le pida mi “mano” a mis padres.

“Yo no tengo brazos, pero eso no determina hasta donde pueda llegar”

“Nuestro temor más profundo no es que seamos insuficientes, es que somos poderosos más allá de la medida”.

“El ser humano debe tener momentos bajos en la vida, para tener momentos Emocionantes.”

“Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.”

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¿Y A TI QUE TE HACE FALTA PARA “TOCAR” EL CIELO ?

Una maestra en Nueva York decidió honorar a cada uno de los estudiantes que estaban a punto de graduarse del colegio, diciéndoles de la diferencia que cada uno de ellos había hecho.

Ella llamo a cada uno de los estudiantes al frente de la clase, uno por uno. Primero, les dijo a cada uno como ellos habían hecho diferencia en la vida de ella, y en la clase.

Luego ella los presento a cada uno de ellos con una cinta azul, impresa con letras doradas, la cual leía, “Quien Soy Hace Diferencia.”

Después de todo, la maestra decidió hacer un proyecto para la clase, para ver que clase de impacto el reconocimiento tendría en una comunidad.

Ella les dio a cada uno de los estudiantes tres más cintas azules, y les instruyo que fueran y extendieran esta ceremonia de reconocimiento. Luego ellos debían seguir los resultados, ver quién honoro a quién, y dar el reporte a la clase en una semana.

Uno de los muchachos en la clase fue a donde un joven ejecutivo en una industria cercana, y lo honoro por ayudarle con la planeacion de su carrera. El le dio una cinta azul, y la puso en su camisa.

Luego le dio las dos cintas extras y le dijo, “estamos haciendo un proyecto de clase en… “reconocimiento”, y nos gustaria que usted encontrara a alguien a quién honorar, y le de una cinta azul.

Mas tarde ese día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe, quien tenia una reputación de ser una persona amargada, Le dijo que el lo admiraba profundamente por ser un genio creativo.

El jefe pareció estar muy sorprendido. El joven ejecutivo le pregunto si el aceparía el regalo de la cinta azul, y darle permiso de ponerla en la camisa.

El jefe dijo,”Bueno, !claro!” El joven ejecutivo tomo uno de las cintas azules y la puso en la chaqueta de su jefe, sobre su corazón.

Y el le pregunto, ofreciéndole la ultima cinta, “¿Podría tomar está cinta extra, y pasarla honorando a alguien mas?”

El muchacho que me dio estas cintas está haciendo un proyecto en la clase, y queremos continuar esta ceremonia de reconocimiento y ver como esta afecta a la gente.

Esa noche, el jefe llego a casa y se sentó con su hijo de 14 años. El dijo, “Hoy me paso algo muy increíble”

estaba en mi oficina, y uno de mis empleados vino y me dijo que el me admiraba, y me dio una cinta azul por ser un genio creativo.

¡Imaginese! ¡El piensa que yo soy un genio creativo!
Luego el me puso una cinta azul que dice, “Quien Soy Hace Diferencia.”

El me dio una cinta extra y me pidió que encontrara a alguien más a quién honorar. Cuando estaba manejando a casa esta noche, Empece a pensar acerca de a quién pudiera honorar con esta cinta, y pensé en ti. Quiero honorar te a ti.

Mis días son muy agitados y cuando vengo a casa, No te pongo mucha atención. Te grito por no tener buenas notas y por el desorden en tu habitación.

De alguna forma, esta noche, solo quería sentarme aquí y, bien, hacerte saber que tu haces diferencia en mi vida.

Junto con tu madre, tu eres la persona más importante en mi vida. Tu eres un gran muchacho, y Te amo!

El muchacho sorprendido empezó a sollozar y sollozar, y no pudo parar de llorar. Todo su cuerpo temblaba.

El miro a su padre y entre lágrimas dijo, “Papá, hace un rato Me senté en mi habitación y escribí una carta para ti y Mamá, explicando porque me había quitado mi vida, y les pedía que me perdonaran.”

Me iba a suicidar esta noche después de que ustedes estuvieran dormidos. Yo no pensé que a ustedes les importaba del todo.

La carta está arriba. No creo que la voy a necesitar después de todo.

Su padre subió al segundo piso y encontró una carta sincera llena de angustia y dolor.

El jefe regresó al trabajo como un hombre cambiado. El no estaba más amargado, pero se aseguro de hacer saber a todos sus empleados que ellos hacen diferencia.

El joven ejecutivo ayudo a mucho otros jóvenes con la planeación de sus carreras, uno de ellos era el hijo del jefe, y nunca olvido de hacerles saber que ellos hacen diferencia en su vida.

En adición, el joven y sus compañeros de clase aprendieron una lección muy valiosa.

“Quien eres, Hace diferencia”.

Por favor, quiero que sepas que tu eres importante, o tu no hubieras recibido esto en primer lugar.

Quien eres, hace diferencia, y Quería que lo supieras.

Te estoy pasando la cinta azul a ti.

Que tengas un dia maravilloso, y sepas que alguien penso en ti hoy!

Y el joven muchacho y sus compañeros de clase aprendieron una lección muy valiosa. quién eres Hace Diferencia.

Tu no estas bajo ninguna obligación de enviar esto a nadie… Lo puedes borrar o pasar al siguiente mensaje. Pero si tienes a alguien que significa mucho para ti, Te recomiendo que le envíes este mensaje a el o ella y les hagas saber. Tu nunca sabes que clase de diferencia un poco de motivacion puede tener en una persona.

Hoy me vi por primera vez…

Hoy me detuve en el espejo de mi baño, y vi a una mujer mayor, sin sueños. Con la rutina de toda la vida, y me di cuenta que me levanté 15 minutos más temprano que nunca.

Me había olvidado cuando fugazmente despertaba hace unos pocos años sonriente y me animaba diciendo que ese día sería mejor que el anterior.

Precisamente no recuerdo cuándo cambio esto. Por despertar atrasada, desesperada por el tiempo, por los pendientes, empecé a no ir a los salones de belleza con la misma frecuencia, porque el dinero lo ocupaba para obra buena actividad familiar.

No tengo más de 45 años y me siento de 90; desesperada porque no he realizado muchas cosas, pero esas cosas ya no son SUEÑOS de antes.

Hoy me desperté 15 minutos antes de mi vieja rutina. Recordé que mi marido tuvo una reunión de trabajo; se fue y ni me avisó. Hoy recordé que mi hijo de 12 años no me obedece; el de 18 años dice que soy ridícula porque no soy hombre como él; y mi hija de 15 años sólo me busca cuando necesita algo.

Estoy segura que todos saben que los amo, pero ¿cómo me pueden valorar si yo no me valoro a mí misma? Por eso, a partir de hoy, seré PRIMERO YO, y lo quiero compartir con ustedes.

Levántense 15 minutos antes, mírense en el espejo y díganse a sí mismas a quien ven. ¿Les gusta esa mujer o desean ser otra? Nunca es tarde para cambiar; tarde sería si mueres.

Ese hoy fue hace dos años, y las cosas cambiaron muchísimo; pero no fue fácil. ¡por supuesto que no! Me costó levantarme temprano para cepillarme el cabello bien y arreglarme como para ir a trabajar. Renuncié a mi trabajo de 15 años (aún lo extraño) y empecé a ir al gimnasio.

Los primeros meses fueron un fracaso, pero después baje de peso; cambié mi forma de vestir y, hasta mi esposo asombrado, me invitó un día a cenar para preguntarme si nuestro matrimonio continuaba bien o tenía un amante: le dije sin vacilar:
Sí… Tengo otro amor que me llena completamente… Y ese amor soy yo; y bueno, qué más puedo decir: soy otra porque PRIMERO SOY YO
Nos pasa que de pronto un día miramos de reojo una vidriera y vemos una imagen reflejada que no es la nuestra.

Un día nos encontramos recordando a aquella mujer y sentimos que la fuimos sepultando lentamente. Presenciamos su lenta agonía… Y no hicimos nada para revivirla.

La pareja, la familia, los hijos… El gato, el perro, el canario… La casa, las compras, el trabajo, el auto, la limpieza, las camas bien tendidas, el orden… Y allí debajo una mujer que grita: ¡Socorro! Que se mueve con amor, con sensibilidad, con vocación, pero que dejó lentamente que todo la supere; y se quedó allí, en ese lugar, viendo pasar la vida de los otros, que se olvidó de sí misma.

Tenemos que revivir a esa mujer y hacer que diga ¡AQUÍ ESTOY! Todos los días.

PRIMERO YO, y no significa que soy egoista… PRIMERO YO, y eso es lo único que importa.

Intentemos recuperar a esa mujer bella que nos hacía sentir seguras. Desterremos culpas; y si el desayuno, el almuerzo, La merienda o la cena se demoran un poco porque nos estamos poniendo guapas, pensemos que ese cuidado a nosotros mismas, esa dedicación, ese amor, serán la medicina mágica que hara que nuestra autoestima crezca.

Si nuestra autoestima no está bien, nada está bien en nuestra vida; y por ello, dejemos que otros nos desprecien o nos desvaloricen.

PRIMERO YO… Mi vida es una piedra preciosa. Soy la única que puede hacer que se destaque por su brillo… O dejar que se apague para siempre.

Si tienes amigas o mujeres conocidas, mándales esta presentación para que nunca olviden que nadie las amará ni las valorará , si ellas no piensan en… ¡PRIMERO YO!.

Si no se los mandas… ¡No pasa nada!

PERO SI SE LO ENVÍAS A UNA MUJER MARAVILLOSA QUE CONOZCAS, LEVÁNTARAS SU AUTOESTIMA… Y TRANFORMARÁS SU VIDA.

ENVÍALO TAMBIÉN A LOS HOMBRES, PARA QUE SEPAN VALORAR EL GRAN TESORO QUE TIENEN….AL VER A SU LADO… ¡ A UNA MUJER!.

Autor: guscha40@hotmail.com