A dos grupos de personas se les hizo esa pregunta

El primer grupo contestó de la siguiente manera:

Arquitecto:Tener proyectos que me permitan ganar mucho dinero.

Ingeniero : Desarrollar sistemas que sean útiles y muy bien pagados.

Abogado: Tener muchos casos que dejen buenas ganancias y tener un BMW.

Médico: Tener muchos pacientes y poder comprar una casa grande y bonita.

Gerente: Tener la empresa en niveles de ganancia altos y crecientes.

Atleta: Ganar fama y reconocimiento mundial, para estar bien pagado.

El segundo grupo contestó lo siguiente :

Preso de por vida: Caminar libre por las calles.

Ciego: Ver la luz del sol y a la gente que quiero.

Sordo Mudo : Escuchar el sonido del viento y poder decir a las personas cuánto las amo .

Inválido: Correr en una mañana soleada.

Persona con una enfermedad terminal : Poder vivir un día más.

Huérfano : Poder tener a mi mamá, mi papá, mis hermanos, y mi familia.

“No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mide tu riqueza por aquellas cosas que no cambiarías por dinero”.

Solo por hoy, en la mañana, voy a sonreír cuando vea tu rostro y reír cuando tenga ganas de llorar.

Solo por hoy, en la mañana, no pelearé contigo por la ropa que quieres ponerte o por cuanto tardas y la prisa que tengo, voy a sonreir y a decirte que luces grandios@.

Solo por hoy, pediré un día de descanso o vacaciones o haré las gestiones necesarias, sólo para llevarte al parque a jugar.

Solo por hoy, al mediodía, voy a dejar los platos en la cocina y voy a dejarte que me enseñes como armar un rompecabezas.

Solo por hoy, en la tarde, voy a desconectar el teléfono y a apagar la computadora, para sentarme junto a ti en el jardín para hacer burbujas de jabón

Solo por esta tarde, no voy a reclamarte ni siquiera a murmurar, cuando tu grites y llores cuando pase el carro de los helados, y voy a salir contigo a comprarte uno.

Solo por esta tarde, no voy a preocuparme sobre que va a ser de ti cuando crezcas y voy a pensar otra vez en todas las decisiones que haya hecho acerca de ti.

Solo por esta tarde, te estrecharé en mis brazos y te contare una historia acerca de cuando tu naciste, de la gran bendición que eres en mi vida y sobre todo de lo mucho que te quiero.

Solo por esta noche, te dejaré salpicar en la bañadera y no me voy a enojar.

Solo por esta noche, te dejaré despierto hasta tarde, mientras nos sentamos en el jardín a contar las estrellas y a pedir deseos.

Solo por esta noche, cuando pase mis dedos entre tu cabello mientras rezas sìmplemente daré gracias a Dios por el mayor regalo que he recibido.

Voy a pensar en las madres y en los padres que están ahora buscando a sus hijos extraviados; las madres y padres que visitan a sus hijos en sus tumbas en lugar de sus camas, y en las madres y padres que están en los hospitales mirando sufrir a sus hijos, gritando por dentro por no poder hacer nada más.

Y cuando te de un beso de buenas noches te voy a estrechar un poco más fuerte y un poco más de tiempo, diciéndote a tu oído:
¡¡¡ HIJ@, TE AMO !!!

Así, agradeceré a Dios por ti y no le pediré nada, excepto, un día más.

¿Te gustó?. Te pido un enorme favor: pasá esto a otras mamás y papás, e incluso a quienes no lo son.
Actualmente nuestras rutinas diarias nos absorben, incluso al grado que olvidamos el hermoso regalo que son realmente los niños.

Pero hazlo hoy!!! No podemos saber si Dios nos dará UN DIA MÁS Por grandes que sean nuestros hijos, un TE AMO los hace sentir tan bien como a ti te hará decírselos.

Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: “¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo.”

“¿Por qué lo llamas desgracia?” respondió el padre. “Veremos lo que nos trae el tiempo”.…

A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. “¡Padre, qué suerte!” Exclamó el muchacho. “Nuestro caballo ha traído otro caballo más.”

“¿Por qué le llamas suerte?” Repuso el padre, “Veamos qué nos trae el tiempo.”

Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo y éste no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo.

El muchacho se quebró una pierna. “¡Padre, ¡qué desgracia!“, “¡Me he quebrado la pierna!“ El padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: “¿Por qué lo llamas desgracia? ¡Veamos que nos trae el tiempo!”

El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni a la desgracia ni a la fortuna como absolutas,
sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno…

La MORALEJA de este Antiguo Consejo Chino es que la vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno
y lo bueno, malo…

Así que esperemos el día de mañana con Alegría y vivamos el hoy con Plenitud…

QUE TENGAS UN BENDECIDO DIA !!!

Tocando el cielo sin brazos – Jessica Cox-

Jessica nació sin brazos, debido a una rara enfermedad congénita.
Como cualquier infante, no entendía por qué no tenía brazos como las demás personas. “Era difícil ser diferente.”

Sin embargo, tomó parte en diversas actividades como gimnasia, baile y canto, a menudo realizadas en grandes escenarios.

Cuando era joven a menudo se enfadaba, pataleando y gritando en sus berrinches por la ausencia de sus extremidades; No obstante centró toda su energía en la práctica de deportes.

Para Jessica, el mayor reto de haber nacido sin brazos eran las constantes miradas, más que la adversidad física.

“Yo solía irritarme mucho cuando la gente me miraba caminando por la calle o por la manera de comer con mis pies. Pero he aprendido a sacar lo positivo de esas situaciones y me dan la oportunidad de utilizar ese canal de vibraciones positivas y ser un ejemplo de optimismo. “

Jessica da crédito a sus padres de ser modelos de conducta y sus pilares de apoyo. “Mi madre es mi modelo y siempre me dice que puedo hacer cualquier cosa que yo me proponga. “Mi papá nunca derramó una lágrima cuando nací porque no me ven como una víctima. Es difícil ser padre de un hijo discapacitado. Fue mi roca durante los tiempos difíciles y es el que ha formado la persona que soy el día de hoy ”

Cuando por primera vez aprendió a manejar un auto, fue gracias al uso de modificaciones especiales. Sin embargo, después de haber aprendido bien, decidió suprimir las modificaciones y ahora es titular de un permiso de conducir sin restricciones.

Graduada en Psicología en La Universidad de Arizona, aún atrae miradas cuando tanquea su carro en las bombas de gasolina.

Ella puede escribir 25 palabras por minuto, secar el pelo, y ponerse maquillaje y lentes de contacto con la mayor facilidad que cualquier otra persona.

Jessica con 26 años y 1,55 mts de estatura, es la primera mujer piloto en la historia de la aviación que lo hace sin brazos.

Esta mujer inspiradora y heroína para muchos, siempre irradia felicidad y un gran sentido del humor; el Día de la Madre en mayo del año pasado, voló en solitario con un letrero colgante que acertadamente decía: “Mira Mamá, sin manos!”

Hasta la fecha, ha contabilizado aproximadamente 130 horas de vuelo en solitario.

“A veces el miedo se basa en una falta de conocimientos y de lo desconocido. Cuando empecé a volar, me di cuenta de mi temor era porque yo no sabía mucho sobre esto.
“Hay un miedo universal en la gente, es el temor a la insuficiencia y falta de fe en nosotros mismos”

Gracias a su Confianza, preparación y ambición, Jessica ha recorrido un largo camino para convertirse en quien es hoy en día

Además de ser un orador motivacional (www.rightfooted.com), ella también ha sido mentor de niños en la Red Internacional del Niño Amputado en los últimos cinco años.

Jessica Cox espera casarse y tener hijos. “Sé que será difícil tener una familia, pero sé que voy a ser una buena mamá.” Entre risas cuenta que lo difícil va ser que un pretendiente le pida mi “mano” a mis padres.

“Yo no tengo brazos, pero eso no determina hasta donde pueda llegar”

“Nuestro temor más profundo no es que seamos insuficientes, es que somos poderosos más allá de la medida”.

“El ser humano debe tener momentos bajos en la vida, para tener momentos Emocionantes.”

“Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.”

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¿Y A TI QUE TE HACE FALTA PARA “TOCAR” EL CIELO ?

EL AMOR VERDADERO

(Prohibido llorar, porque llega a lo más profundo del corazón)

Papi… ¿Cuánto me amas?

El día que mi Hija nació, en verdad no sentí gran alegría. Por que la decepción que sentía parecía, ser más grande que el gran contecimiento que representa tener una hija.

¡Yo quería un varón!

A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.

En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura.

Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería para mi Carmencita.

Este relato era contado a menudo por Rodolfo, el padre de Carmencita y Yo también sentía gran afecto por la niña que era la razón más grande para vivir de Rodolfo según decía el mismo.

Una tarde estaba mi familia y la de Rodolfo, haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos: Papi,… cuándo cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?

Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?

Bueno papito,… tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí. La conversación se extendía y todos participamos de ella.

Al caer el sol regresamos a nuestras casas.

Una mañana me encontré con Rodolfo enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita quien ya tenía catorce años. Rodolfo se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro.

Con gran orgullo me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y los estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente conmovedores. Felicité al dichoso papá.

Carmencita ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente en el de su papá.

Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos todos y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera…Ya instalados en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.

La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un taxi hacia el hospital.
Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, qué debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.

Los días iban pasando, Rodolfo renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.

Una mañana Rodolfo se encontraba al lado de su hija, cuando ella le preguntó:
¿Voy a morir, no es cierto? ¿Te lo dijeron los doctores?

No mi amor…no vas a morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este mundo, respondió el padre.
-¿Van a algún lugar?
¿Pueden ver desde lo alto a su familia?
¿Sabes si pueden volver? preguntaba su Hija.

Bueno hija,… en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola, estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.

¿Al viento? ¿Y cómo lo harías?
No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.

Ese mismo día por la tarde, llamaron a Rodolfo, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más.

¡UN CORAZÓN! ¿Dónde hallar un corazón?
¡Un corazón! -¿Dónde Dios mío?

Ese mismo mes, Carmencita cumpliría sus quince años. Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar.

El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habían planeado. ¡Éxito total!

Sin embargo, Rodolfo todavía no había vuelto por el hospital y Carmencita lo extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien y que su papito sería el que trabajaría para sostener la familia.

Carmencita permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron.

Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su padre.

“Carmencita, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante.

Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no respondí.
Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija… Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.
¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!!

Carmencita lloró todo el día y toda la noche; Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie lo ha hecho.

y susurró:
” Papi,… ahora puedo comprender cuanto me amabas yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la importancia de decir
“Te Amo” y te pediría perdón por haber guardado silencio tantas veces “.

En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente, cayeron
algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.

Si este mensaje tocó tu corazón, envíalo a tus mejores amigos como señal de tu amistad, en estos momentos aunque yo estoy llorando, decidí compartir esto contigo y decirte.

Por favor nunca dejes de decir
“TE AMO”
No sabes si será esta la última vez…
CADA DÍA A CADA INSTANTE, EXPRESA TU AMOR.

Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo.

-No olviden venir a la reunión, es obligatoria- fue lo que la maestra escribió en el cuaderno del niño.
¡Pues qué cree la maestra! ¿Cree que podemos disponer del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera qué importante era la reunión que tenía a las 8:30 a.m., de aquí dependía un buen negocio y… ¡tuve que cancelarla!…

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar.

No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ése negocio, probablemente podríamos comprar una nueva televisión con el dinero que recibiría.

Juan Rodríguez!… escuché a lo lejos. ¿No está el papá de Juan Rodríguez? -dijo la maestra-.

Sí, sí, ¡aquí estoy!, contesté pasando a recibir la libreta de mi hijo. Regresé a mi silla y me dispuse a verla.

¿Para esto vine? ¿Qué es esto?…

La libreta estaba llena de seis y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones de mi hijo.

De regreso a la casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba…., ¡si le doy todo! ¡Nada le falta ¡Ahora sí le va a ir muy mal!… Me estacioné y salí del carro, entré a la casa, tiré la puerta y grité: Ven acá Juan!!!

Juan estaba en su recámara y corrió a abrazarme. – ¡Papi!…
- ¡Qué papi, ni que nada!- Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos latigazos le di, al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él.
¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!! – terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, solo movió la cabeza negativamente y se fue…

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó otra vez la libreta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco y me dijo: Léela despacio y después toma tu decisión…

Ésta decía así:

LIBRETA DE CALIFICACIONES PARA EL PAPÁ:

TIEMPO QUE LE DEDICA A SU HIJO CALIFICACION

1. En conversar con él a la hora de dormir 6
2. En jugar con él 6
3. En ayudarlo a hacer la tarea 7
4. En salir de paseo con la familia 6
5. En contarle un cuento antes de dormir 6
6. En abrazarlo y besarlo 6
7. En ver la televisión con el 7

Él me había puesto seis y sietes, a mí! Yo me hubiese calificado con menos de cinco…

Me levanté y corrí a la habitación de mi hijo, lo abracé y loré…Quería regresar el tiempo, pero era imposible…

Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por sus lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: ¡te quiero papi! Cerró sus ojos y se durmió.

Que duro es ver nuestros errores como padres desde esta perspectiva!….

Démosle el VALOR a lo que realmente es de valor para nosotros: Nuestra familia!!!

HAY MUCHAS PERSONAS QUE DESEAN UN HIJO Y NO LO TIENEN, DIOS TE DIO UNA FAMILIA APRÉCIALA, ÁMALA, COMPRÉNDELA.
EL DÍA DE MAÑANA EL SEÑOR TE PEDIRÁ CUENTAS POR TU FAMILIA Y ¿QUÉ LE VAS A CONTESTAR?

Que Dios les bendiga

Autor: Gerard.

A veces nos preguntamos:

¿Que hice para merecer esto?
¿Porque Dios tiene que ser tan injusto conmigo?

Aquí va una bellísima explicación.

Una joven le dice a su madre
como todo le ha salido mal;
No salió bien en el exámen de Matemáticas,
Su novio resolvió terminar con ella… y su mejor amiga
está de paseo en otra ciudad.

En horas de amargura, una madre sabe qué puede agradar a su hija… Le preparará un sabroso pastel.

En aquel momento tan dificil, abrazó a su hija y la llevó a la cocina, consiguiendo arrancar de su rostro una sonrisa.

Luego que la madre separó los utensilios e ingredientes que usaría, los colocó en la mesa y preguntó a su hija:

-Querida, ¿quieres un pedazo de pastel?
- Claro Ma!! Sabes que me encanta el pastel !!
-Está bien, respondió la madre.
Bebe un poco de ese aceite que está en la cocina!
Asustada, la hija respondió:
- ¿Cómo dices? Jamás!!!
¿Que tal si te comes un huevo crudo?
- Nunca, Madre!
- Quieres comer un poco de harina de Trigo o Bicarbonato de sodio?

- Madre, eso no me agrada, me enfermaría!
La Madre le respondió:
- Es verdad, todas esas cosas están crudas y son feas separadas… Pero cuando las colocamos juntas, en su justa medida, Dios trabaja de forma similar.

La gente se pregunta,
¿porque El permite que pasemos por momentos difíciles?
no saben que cuando el permite que todas esas cosas entren en el orden perfecto, siempre será para hacer una obra perfecta en nuestra vida. No necesitas conformarte con ingredientes crudos, Deja TODO en sus manos… y se tornarán en algo fantástico!

Dios se preocupa tanto por ti… que te envia flores todas las Primaveras…
Hace nacer el Sol todas las mañanas y siempre que quieras conversar, el está dispuesto a escucharte!

El puede vivir en cualquier lugar del universo…

pero escogió vivir en tu Corazón!

Envia este mensaje a todos para que sus días sean como un “Pedazo de Pastel”

¡Que pases un Feliz Día!

Oración de los padres por sus hijos

AYUDAME: A comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que tengan que decir, a contestar con cariño todas sus preguntas.

HAZME: Tan amable con ellos, como quisiera que lo fueran conmigo. No me permitas interrumpirlos, hablándoles de mal modo, si no enseñándoles con amor.

DAME VALOR: De confesar mis faltas para con mis hijos, no permitas que me burle de sus errores, ni que los humille o avergüence delante de sus amigos o hermanos como castigo.

NO PERMITAS: Que induzca a mis hijos ha hacer cosas indebidas por seguir mi mal ejemplo.

TE PIDO: Que me guíes todos las horas del día, para que pueda demostrarles, por todo lo que diga y haga, que la honestidad es fuente de felicidad.

REDUCE: Te lo ruego el egoísmo que hay dentro de mi. Haz que cese mis críticas de las faltas ajenas, que cuando la ira trate de dominarme, me ayudes, Oh Señor, a contener mi lengua.

HAZ: Que tenga siempre a flor de labios una palabra de estímulo.

AYUDAME: A tratar a mis hijos, conforme a sus edades, y no me permitas que de los menores exija el criterio y normas de vida de los adultos.

NO PERMITAS: Que les robe las oportunidades de actuar por si mismos con responsabilidad, de pensar, escoger y tomar su decisiones de acuerdo a su edad.

PROHIBEME: Señor que los agreda física o verbalmente, con el pretexto de corregirlos, por el contrario que siempre tenga para ellos: TIEMPO, ABRAZOS, TE AMO Y BESOS.Cuatro pasos que como ángeles de la guarda debo yo regalarles.

PERMITEME : El poder satisfacer sus deseos JUSTOS, pero dame valor siempre de negarles un privilegio que sé que les causará daño.

HAZME TAN JUSTO, tan considerado y amigo de mis hijos, que me sigan por amor y no por temor.

AYUDAME: En fin, a ser un LIDER para ellos y no un JEFE.

¡SEÑOR YO QUIERO SER COMO TU, PARA QUE VALGA LA PENA QUE MI HIJO SEA COMO YO! AMÉN

Hoy tienes la oportunidad de colaborar para cambiar el mundo, pues solo cuando la familia sea sana, el mundo lo será. La violencia, la adicción a las drogas, alcoholismo, los resentimientos, baja autoestima, suicidio, en fin, todos los males que aquejan a la humanidad, se inician en el seno de la familia.

Comparte este mensaje con las personas mas importantes para ti, preferiblemente, padres o madres de familia, bendice a más familias así como lo hiciste con la tuya.

Házlo vía fax si es necesario; de esta forma, estarás poniendo un granito de arena para reconstruir este mundo.

Dios Te Continúe Bendiciendo para que Seas de Bendición a Otros

Un Padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina.
Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo. En el carro, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo
—¿Qué te pareció [...]

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